Consecuencias psicológicas del cáncer: manejo y tratamiento

El cáncer es una enfermedad que genera en los pacientes una serie de cambios a nivel físico, psicológico y social, lo cuales son difíciles de afrontar y aprender a vivir con ellos. Además, en la mayoría de los casos, los familiares también se ven afectados por estos cabios. 

En general, la vida del paciente y de sus familiares se ve truncada por el cáncer y en ello influyen todas las fases del proceso oncológico, desde las primeras pruebas para diagnosticar el tipo de tumor hasta la fase de supervivencia o recaída.

Consecuencias psicológicas del Cáncer

Cada una de las fases por las que pasan los pacientes desemboca en unas consecuencias a nivel psicológico, emocional y cognitivo que resultan difíciles de manejar en muchas ocasiones:

  • Impacto emocional del diagnóstico. 
  • La incertidumbre ante el desconocimiento de cómo va a ser el proceso, los tratamientos que se van a administrar y las secuelas.
  • Los cambios en la rutina de vida personal, familiar y social.
  • Las consecuencias de los efectos secundarios y cómo estas influyen en nuestra funcionalidad.
  • Las secuelas en la imagen corporal.
  • Volver a retomar tu vida después de los tratamientos.
  • La ansiedad ante las revisiones periódicas.
  • El miedo a la recaída y el miedo a la muerte.
  • Desbordamiento emocional en cualquier fase del proceso.
  • La dificultad de saber/poder comunicarnos con nuestros seres queridos.
  • Sentimientos de soledad o incomprensión.
  • Pensamientos recurrentes de preocupaciones.

Estas y otras muchas consecuencias pueden sufrirse durante el proceso oncológico. Es importante tener presente que cada persona puede vivir experiencias diferentes y no tienen por qué ocurrir todas en todas las personas.

El autoconocimiento, conocerse a uno mismo, es fundamental para poder gestionar cada una de las situaciones que se te pueden ir presentando.

Manejo de las consecuencias psicológicas del cáncer

A continuación detallamos algunas pautas que se pueden seguir si has experimentado algunas de las consecuencias descritas:

  1. Una buena gestión emocional empieza por poner nombre a las emociones que vamos sintiendo. Es normal que durante todo el proceso del cáncer haya momentos en los que te sientas desbordado/a, tómate un tiempo, todas las emociones tienen su función, sean agradables o desagradables.
  2. Desahógate con las personas que tengas de confianza, exprésate y deja salir lo que sientes. En caso de que prefieras hacerlo solo/a, puedes escribir en un diario cómo te vas sintiendo día a día, o bien, cuando te sientas muy sobrecargado/a, durante 15-20 minutos ponte a escribir todos esos pensamientos y preocupaciones que te vienen a la cabeza, no hace falta que tengan coherencia. Después léelos en voz alta para ti, desahógate y rompe el papel.
  3. Es importante que te prepares las sesiones con tu médico. Cuando acudimos a consulta nuestra atención está dividida entre lo que nos va a decir el médico y el miedo o preocupaciones a los resultados. 
    1. Prepara un papel con preguntas que te quieras llevar a consulta, dudas que te vayan surgiendo entre sesión y sesión.
    2. Intenta ir siempre acompañado/a a consulta, ya que seréis dos personas las que recibáis la información que os den los médicos y podréis contrastarla después.
    3. Si te ponen nervioso/a las consultas, practica técnicas de relajación para bajar la ansiedad.
  4. Tener las menores dudas posibles sobre tu propio proceso hará que la incertidumbre y la ansiedad generada disminuya, ya que irás preparándote psicológicamente.
  5. Haz un listado de actividades agradables que te apetezca hacer, acorde a tu nueva rutina. Sentirás que haces cosas por ti y te ayudará a desconectar del foco del problema. Siempre adaptadas a tu capacidad funcional, ya que a veces, los efectos secundarios o secuelas no nos permiten realizar ciertas actividades.
  6. Los cambios en la rutina diaria que afecta a diferentes áreas de tu vida deberán estar bien organizados y que todos los miembros de la familia con los que convives participen en la toma de decisiones ya que habrá un cambio de roles y responsabilidades. Priorizando siempre las consultas con los médicos.
  7. Practica técnicas de relajación, respiración y/o meditación para regular tus niveles de ansiedad y estrés que te provocan las situaciones que estás viviendo.
  8. Si te resulta complicado comunicarte con tus seres queridos, practica antes lo que quieres expresar y busca el momento adecuado. Son personas que están a tu lado y te van a intentar entender.
  9. Si hay veces en los que te sientes incomprendido/a o necesitas otro tipo de apoyo, existen grupos de terapia en asociaciones y hospitales, en los que podrás compartir con otras personas que están pasando por lo mismo que tu.
  10. Las asociaciones de pacientes, por lo general, disponen además de recursos a los que puedes acceder, además de información, servicios y voluntariado.

Además de estas pautas generales, es importante tener en cuenta que si hay algo que no estás sabiendo manejar o que te está costando más, contactes con un/a profesional de la psicooncología para que pueda ayudarte a sobrellevar mejor todo el proceso y sus cambios.

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